osteopatia

1. Osteopatía e Inducción Miofascial®

Modalidades terapéuticas que, teniendo en cuenta al cuerpo como un todo relacionado entre sí, buscan el origen de cualquier problema en nuestro organismo y utilizan técnicas muy específicas con el fin de devolver la movilidad y relajar los tejidos.

1a. La osteopatía: definición

“La osteopatía es un sistema de medicina que hace hincapié en la teoría de que el cuerpo puede llevar a cabo su propia curación, dadas las relaciones estructurales normales, las condiciones ambientales y la nutrición adecuadas. Se diferencia de la alopatía principalmente en su mayor atención a la mecánica corporal y métodos manipulativos para el diagnóstico y el tratamiento”.

Organización Mundial de la salud (OMS)

 

Principios de la Osteopatía

  1. El cuerpo es una unidad
  2. El cuerpo dispone de fuerzas de autorregulación y autocuración
  3. La estructura y la función del organismo se influyen mutuamente

Si la capacidad de adaptación y autorregulación se pierde, puede aparecer la enfermedad. Entonces, el tratamiento manual osteopático se aplicará, basándose en los principios anteriores.

La indicación de un tratamiento osteopático se basa en la presencia de una disfunción clínicamente significativa sin presencia de contraindicaciones.

 

1b. La Inducción Miofascial®

La fascia

“La fascia es la forma de tejido conjuntivo que rodea todos los órganos en forma tridimensional permitiendo mantenerlos en su correcta posición y funcionamiento. Cada músculo y cada una de sus fibras y haces están rodeados por la fascia. El recorrido de la fascia es continuo, por esta razón, cualquier cambio estructural de la fascia en una parte determinada del cuerpo producirá restricciones en las partes distales.

Este cambio estructural de la fascia llamado ”disfunción miofascial” puede producirse por diversos traumatismos, entendiendo por traumatismo no solamente un golpe o caída, sino también una intervención quirúrgica, una menstruación dolorosa, o por ejemplo una postura inadecuada. La disfrunción miofascial no tratada correctamente y a tiempo lleva al paciente a un círculo vicioso de tensión y espasmo muscular, es decir, produce una disfunción orgánica y dolor.

La Inducción Miofascial®

La Inducción Miofascial® es un concepto de tratamiento de las lesiones del aparato locomotor, a base de técnicas de evaluación y tratamiento, de compresiones manuales  tridimensionales sostenidas a través de diferentes niveles de movimientos corporales en todo el sistema fascial, con el objetivo de eliminar las limitaciones funcionales. La eliminación de las restricciones permite restablecer el equilibrio corporal, eliminar los síntomas dolorosos y recuperar la alterada función del aparato locomotor.”

2. Disfunción Cráneomandicular y Dolor Orofacial

¿Qué son los Desórdenes Cráneomandibulares (DCM)?

Son un conjunto de alteraciones que cursan con signos y síntomas en el área de la Articulación TemporoMandibular (ATM) y estructuras orales (músculos, dientes, encías), así como dolor referido en oído, mandíbula, cabeza, cuello y espalda.

¿Por qué pasa?

Los principales factores relacionados con la DCM son:

  • la hiperlaxitud o hipermovilidad articular (un excesivo rango de movilidad), los traumatismos, hábitos parafuncionales (morderse las uñas, los labios, … ), el bruxismo, el apretamiento dentario, las maloclusiones severas…
  • el estrés no ha sido relacionado con la aparición de la DCM, pero lo está con el empeoramiento de los síntomas.

Las enfermedades que afectan a las articulaciones, como la artrosis o la artritis, o las enfermedades que aumentan la frecuencia de movimientos mandibulares

 

Diagnóstico y Tratamiento:

El diagnóstico se realiza mediante una historia clínica muy completa y una exploración exhaustiva. En determinados casos, se valorará a través de ortopantomografía (Rx panorámica) y RMN dinámica.

Una gran parte de la población presenta signos y síntomas aunque sólo un porcentaje precisa tratamiento.

Sin embargo, una vez instaurada una DCM, el tratamiento es más complicado cuanto más crónico es el trastorno, por lo que es aconsejable que acuda a un especialista en cuanto note los primeros síntomas.

ES PRECISO:

  • disminuir la sobrecarga en las articulaciones témporomandibulares y en los músculos para restaurar la función perdida.
  • eliminar los factores predisponentes y perpetuantes: hábitos parafuncionales, factores psicosociales…

Su tratamiento requiere a menudo el trabajo en equipo de fisioterapeuta, odontólogo, psicólogo y logopeda.

CADA CASO CONCRETO PRECISA UN TRATAMIENTO ESPECÍFICO:

Autocuidados, fisioterapia, reeducación postural, férula de descarga, ajuste oclusal, psicoterapia, relajación, reorientación nutricional y deportiva, cirugía artroscópica… o combinaciones de todos ellos.

 

3. Drenaje Linfático Manual

Maniobras muy suaves que se realizan con el fin de eliminar la linfa que se encuentra estancada. Tratamiento con múltiples aplicaciones estéticas y terapéuticas (postmastectomía, celulitis, flebitis, etc.)

 

La Linfa

Es un líquido casi siempre incoloro, formado por algunas proteínas, sustancias de desecho, grasas, linfocitos y microorganismos que circula por los capilares linfáticos.
La cantidad de linfa formada diariamente por el cuerpo, es de 2 a 30 litros. Por el corazón pasan al día de 10 a 15 litros de linfa. De sangre, entre 8 y 15.000 litros por día.

El Sistema Linfático está presente en todas las regiones del cuerpo humano. La piel, el tejido subcutáneo, las aponeurosis, los músculos, los tendones, los huesos, las articulaciones, las cápsulas articulares, los ligamentos, los nervios y los vasos.
El sistema linfático tiene la función de reabsorber y encaminar hacia la circulación todo aquello que el capilar sanguíneo no llega a recuperar del desequilibrio entre la filtración y la reabsorción. Recoge las células muertas, las partículas orgánicas, los lípidos, las proteínas, las bacterias, los virus, los productos del catabolismo celular. Podemos deducir que su función es doble: asegurar la captación del líquido intersticial y su evacuación. El sistema linfático limpia el intersticio y desplaza el líquido reabsorbido por los canales hasta reinyectarlo en la circulación sanguínea.